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LOS DÍAS SIN TIEMPO

Posted on 23/07/2019 by

Sin tiempo es el sueño profundo, un viaje al misterio o el olvido, un lapsus, ese instante de unidad, despiste, silencio, un déjà vu, alguien cruza su mirada con la tuya y en ella brilla el aliento de la infancia.

Sin tiempo es un instante de silencio, dentro y fuera todo se calla, ha pasado un ángel. Sin tiempo es el cruce del verano, el calor abrasador que ralentiza las neuronas y la sangre.

El sin tiempo ya lo conocían los egipcios y lo consideraban sagrado, eran los cinco días epagómenos, que coincidían con el verano, en los que Nut parió a sus cinco hijos: Isis, Osiris, Horus, Steh y Neftis. Los 360 días siguientes se repartían en las tres jornadas agrícolas relacionadas con los ciclos del Nilo:  Ajet = inundación, Peret = germinación, y Shemu = cosecha.

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Para los griegos la salida helíaca de la estrella Sirio coincidía con los días de la canícula, los días del perro. Días para descansar y protegerse del calor excesivo que disminuía el metabolismo y atraía enfermedades.

Los mayas también tenían días sin tiempo en su cuenta del año solar de 18 meses de 25 días con los cinco días vacacionales o nefastos.

En todos los calendarios agrícolas el tiempo del no tiempo era una fiesta de la cosecha, una parada en los trabajos, un descanso agradecido.

Todos los ejes del ciclo anual se cruzan en este momento de giro que los celtas celebraban el primero de agosto en Lugnasad, la fiesta de la cosecha dedicada al dios Lug, asociado al Sol.

En su máxima plenitud el Sol se despide y llega a su culminación. Este Sol está representado por el León, la constelación de Leo, que amanecía a final de julio hace dos mil años y que sigue simbolizando esta época de calor a pesar del desplazamiento de las constelaciones por la precesión de los equinoccios.

En estos días aumentan las sincronicidades, los sueños lúcidos, la intuición y el cuerpo nos pide retiro, meditación y calma.

Cada giro del ciclo solar es un día sin tiempo, un punto de inflexión, una puerta, un caos, una oportunidad más allá del tiempo lineal y ordenado de la vida cotidiana, que da paso y prepara la transición hacia el siguiente ciclo. Por eso celebramos los solsticios y equinoccios, y por eso los celtas honraban los giros centrales de cada estación, el primero de agosto, de noviembre, de febrero y de mayo, cruces sin tiempo para ver más allá de lo aparente y preparar la nueva estación.

Los rituales servían para simbolizar la nueva energía, atraer los mejores resultados y adaptarse a los cambios futuros. Terrible fue cuando esos rituales se volvieron sangrientos y comenzaron a dibujar metáforas de dominio, violencia y destrucción.

El Sol ha llegado a Leo esta mañana, estamos en el tiempo fuera del tiempo y medio adormecidos, imaginamos el olor de la espiga trillada y el fondo de grillos en la tarde. Ahora y hasta la primera quincena de agosto el Sol tendrá su culminación en el hemisferio Norte, después comenzará su lento viaje hacia el otoño.

Sin tiempo es también el tiempo de la infancia. Después de obedecer las reglas cotidianas escapábamos de las horas, que habitaban en el implacable tic-tac del viejo reloj. Sin clases, sin deberes, sin adultos, que sesteaban en la penumbra de los dormitorios, nuestro tiempo estaba todavía formado por una infinidad de globos de luz llenos de paisajes, sensaciones, colores, sabores, sonidos, sueños, recuerdos y miradas que se extendían en todas las direcciones.

Los días sin tiempo o fuera del tiempo son un hueco, una parada, una ruptura por la que se cuelan las criaturas del sueño, los límites de los mundos se disuelven y suceden extrañas sincronicidades.

Hace años que trabajo con el tiempo y los calendarios y sentí los cinco días fuera del tiempo en esta zona del planeta, al borde del Mediterráneo, entre el 21 y el 25 de julio, en la entrada de Leo.

Encantamiento del SueñoLuego conocí la creación de José Argüelles, su propuesta de calendario El Encantamiento del Sueño. Una interesante forma de romper los prejuicios del tiempo lineal y abrir la mente a un enfoque más creativo del tiempo. Un juego de rol y una puerta a la imaginación. En su propuesta de calendario hay un día fuera del tiempo, el 25 de julio, el día verde.

Entendí algo que ya intuía, que el tiempo no es cantidad sino cualidad y que la clave de una vida llena de sentido está en descubrir la cualidad de nuestro tiempo.

Esto nos permite recuperar el tiempo como energía disponible, expandir la percepción, recuperar el sentir de los matices entre luz y oscuridad, elegir qué, cómo y con quien compartimos nuestro tiempo. Nos ayuda a darnos cuenta de que ahí esta la muerte con su guadaña y aquí está uno mismo con su presencia, que se expande en todas las direcciones del círculo encantado.

 

 

1 Comment

  1. Tiempo dentro del tiempo y una puerta se abre.hacia adentro. El silencio es el río que va por dentro y fertiliza los campos del alma, viajera de la luz y el sonido convirtiéndose en el pan del espíritu para alimentar a las estrellas🦋
    Gracias May🌻

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