I Chin Juego de la Oca

I CHING, OCAS Y LUNAS.

Lo más significativo del I Ching, El libro de la Mutaciones, es que recorre el ciclo de cualquier manifestación desde su nacimiento hasta su culminación. Su sabiduría se basa en reconocer el momento del ciclo que cada hexagrama simboliza, y con ella incorporar las claves de la energía y la mejor acción o actitud en ese momento. Sea cual sea el momento o la pregunta el I Ching responde, y toca al lector reconocer en su respuesta una clave para reflexionar.

He añadido las claves de cada hexagrama a las 64 casillas del Juego de la Oca, y he encontrado asociaciones significativas, por eso añado aquí los hexagramas con los dibujos que cada uno me ha inspirado, y la síntesis de la idea que me transmiten. He procurado actualizar conceptos para poder extraer su síntesis energética con más facilidad.

Comienza el ciclo. Hexagrama 1: Lo Creativo. El Cielo.

Es el tiempo y sus ciclos, que se manifiesta en el movimiento del sol y de la luna en el cielo, con sus días y sus noches, que se siguen unos a otros de forma continua en ciclos de actividad y reposo. La creatividad se manifiesta cuando hay duración y perseverancia en el desarrollo del ciclo.

Hexagrama 2: Lo Receptivo. La Tierra.

Es el espacio, la tierra, el planeta en su extensión. El cuerpo con el esqueleto que lo sostiene. El espacio es amplio, contiene, concreta y manifiesta la forma. Lo creativo y lo receptivo no están separados, son las coordenadas de la realidad en la que todos los seres nacen.

Hexagrama 3: La Dificultad Inicial.

La primera brizna de hierba surge a la luz después de romper la cáscara de la semilla y empujar el manto de tierra. Es la tensión que empuja el nacimiento. También la que se acumula en la atmósfera antes de una tormenta. Esa tensión puede ser necesaria para iniciar algo o despejar el ambiente, por lo que antes de nada es importante clarificar y ordenar para que la tensión lleve a una acción significativa y no al caos.

Hexagrama 4: La Necedad.

Una fuente acaba de brotar al pie de la montaña. El agua no se detiene, aunque no conozca el terreno fluye y salva los obstáculos rellenandolos, no lucha ni ataca solo fluye y cubre todos los huecos. Esta es la mejor forma de acción cuando comenzamos algo nuevo. Cuando no sé hacia dónde ir o qué hacer en una situación nueva pido consejo, la necedad implica paralizarse o en cambio precipitarse, ambas son situaciones de desperdicio de energía, por eso es bueno reconocer que no se sabe y buscar ayuda. Pero quien aconseja también puede ser un necio si se deja enredar por la impaciencia, las dudas o la desconfianza de quien pregunta.

Hexagrama 5: La Espera.

Las nubes se juntan en el cielo y anuncian lluvia, pero ésta llegará a su tiempo, no podemos hacer otra cosa que esperar con calma. Cuando vemos señales de que algo que necesitamos se acerca, no hay que precipitarse sino esperar con calma a que llegue su tiempo y aprovechar la espera para descansar y alimentarse bien, de esta forma cuando llegue el tiempo de actuar tendremos la energía y la fuerza necesarias. En esa espera será importante no desperdiciar la energía en fantasías e ilusiones que nos alejen de la realidad. Es la 1ª Oca, la que nos aconseja esperar con calma

Hexagrama 6: El Conflicto.

Llega la lluvia y puede haber conflicto. Un conflicto surge cuando sentimos que algo se nos opone, pero si tienes confianza y surge una oposición, lo mejor es detenerse y no entrar en el debate porque éste solo llevará a más oposición. Ahora es importante pensar con calma sobre lo que se quiere hacer, comprobar si es real y coherente, así podremos realizar nuestra tarea llegando a acuerdos que servirán para superar el conflicto. Al pactar quedarán claros derechos y deberes de cada parte y esto ayudará a salir del conflicto. Es el 1º Puente.

Hexagrama 7: El Agua Subterránea.

Es una fuerza que se reúne en el interior de la tierra y se convierte en una energía invisible que estará disponible cuando se la necesite. Es también la fuerza interior, la determinación que sustenta el carácter y la voluntad, la capacidad para protegerse y actuar en caso de necesidad. Es importante saber cuando es realmente necesario actuar y cuando no, de esta forma no habrá desperdicio de energía.

Hexagrama 8: La Solidaridad.

Es agua que fluye sobre la tierra y se reúne en los ríos hasta llegar al mar. Es la flexibilidad que permite la unión y la solidaridad. Es importante unirse para colaborar con las personas y grupos con los que tenemos vínculos o nos sentimos afines. Esta unión crea los lazos más amplios de la sociabilidad y la solidaridad colectivas.

Hexagrama 9: Pequeñas Acciones.

Hay nubes, pero no cae la lluvia, no es tiempo de grandes actos porque hay algunos obstáculos y sería desperdiciar la energía. Es mejor realizar las pequeñas actividades que servirán para preparar el terreno. Una actitud basada en la calma, la suavidad y la amabilidad nos facilitará las cosas, tanto hacia el exterior, en la forma de expresarnos, como hacia el interior. Es la 2ª Oca, la que nos recuerda a importancia de hacer las cosas con calma y sin ir más lejos de la situación.

Hexagrama 10: El Porte.

Es la mejor forma de expresarse en situaciones difíciles, con educación y amabilidad, como cuando alguien pisa la cola de un tigre, pero éste no se molesta, porque no se siente amenazado.

Hexagrama 11: La Paz.

Las fuerzas de la naturaleza se preparan para la primavera y hay armonía entre los elementos. En el centro del ser hay paz y bondad y esto permite que haya equilibrio, lo que significa una acción correcta en el tiempo correcto; esto da el mejor resultado posible.

Hexagrama 12: El Estancamiento.

El Cielo y la Tierra se alejan, el primero hacia lo alto, la Tierra hacia sus profundidades. Es el final del verano, cuando la naturaleza comienza a declinar hacia el otoño. Se nota una cierta rigidez y distanciamiento por lo que es mejor retirarse para no entrar en situaciones tensas o de manipulación que solo darían lugar a un desperdicio de las energías. Es el 2º Puente, donde puede que tengamos la oportunidad de resolver algo que quedó pendiente en el anterior puente. Aceptar el bloqueo puede ayudarnos a cruzar y alejarnos de los conflictos.

Hexagrama 13: La Comunidad.

Comunidad en lo libre. Así como en el cielo los astros, el sol y la luna sirven para organizar las actividades en la tierra, así se organizan las comunidades humanas, de forma que caminen en equilibrio y hacia el bien común.

Hexagrama 14: La Posesión de lo Grande.

El sol está en lo más alto del cielo y de esta forma todo lo ilumina, lo que nos permite ver con claridad tanto lo que es necesario corregir, cambiar o restaurar, como lo que está en equilibrio y es bueno valorar y cuidar porque es nuestra gran posesión. Es la 3ª Oca, que nos ayuda a ver con claridad.

Hexagrama 15: La Modestia.

Cuando el sol llega a lo más alto comienza su descenso, y cuando está en el punto más bajo comienza su ascenso, así se disminuye lo que tiene más y se aumenta lo que tiene menos, de esta forma habrá igualdad y condiciones justas para todos.

Hexagrama 16: El Entusiasmo.

Un trueno retumba sobre la tierra y nos despierta, como lo hace la música, que anima los corazones. El trueno precede a la tormenta, que disuelve la tensión acumulada y refresca la atmósfera, y la música, el canto o la danza, disuelve y alivia las tensiones del corazón.

Hexagrama 17: El Seguimiento.

Un trueno retumba en medio de un lago y excita sus aguas, pero lo hace de una forma suave, que no asusta. Un trueno así anuncia el otoño, el descanso de la naturaleza. Es un aviso para buscar el descanso necesario que nos ayudará a mantener las fuerzas y la salud en equilibrio. Al trueno en el lago le sigue el ocio y el descanso.

Hexagrama 18: Trabajar en lo Echado a Perder.

Algo se ha echado a perder, se ha estropeado, esto significa que hay una tarea en su reparación y que ésta tendrá éxito. Primero será bueno reflexionar sobre las causas que han conducido a esta situación, después habrá que reparar lo estropeado y al terminar, será mejor organizarse para que no se repita la situación de inercia o de abandono. Es la 4ª Oca, es la sanadora.

Hexagrama 19: El Acercamiento.

La luz vuelve a crecer después del solsticio de invierno. La tierra tiene en su seno un lago al que protege y sostiene. Hay alegría y sustento en las relaciones, es bueno aprovechar este tiempo lleno de energía porque nos ayudará a prepararnos para tiempos más débiles que llegarán más adelante en el ciclo. Es la Posada, donde descansamos, recuperamos energías y compartimos buenos ratos con los demás.

Hexagrama 20: La Contemplación.

Es la vista desde una torre, que nos permite tener perspectiva, observar desde lejos y alcanzar todos los rincones de una situación. La visión será tanto hacia fuera como hacia dentro, lo que nos permitirá modificar lo que sea necesario.

Hexagrama 21: La Mordedura Tajante.

Es el trueno y el rayo, una boca abierta que tiene entre los dientes un obstáculo por lo que no puede cerrarse. Será necesario atravesar el obstáculo mordiéndolo con energía, igual que el trueno y el rayo despejan la tensión eléctrica en la atmósfera.

Hexagrama 22: La Gracia.

Un fuego arde al pie de la montaña se eleva hacia lo alto y embellece el espacio a su alrededor. La forma bella sirve para hacer la vida más agradable.

Hexagrama 23: La Desintegración.

Algo se rompe o se derrumba. Es un proceso natural ante el que no se puede hacer nada, solo parar, aceptar la situación con calma y no comenzar nada de momento. Esta quietud permitirá asentar la energía y compartir con generosidad. Es la 5ª Oca que tiene la sabiduría del reciclaje.

Hexagrama 24: El Retorno.

El trueno en medio de la tierra. El retorno del sol en el solsticio de invierno. La oscuridad se aleja y vuelve poco a poco la luz. Salir, relacionarse, caminar. Movimiento fluido y espontáneo, sin prisas. Es un tiempo de descanso, así la energía se recupera poco a poco y de forma natural.

Hexagrama 25: La Inocencia.

El trueno resuena bajo el cielo. Es lo espontáneo, lo inesperado y natural, lo inocente. La intuición clara y sin segundas intenciones.

Hexagrama 26: La Fuerza de lo Grande. 

El cielo entre las montañas.  Lo creativo se calma en la quietud de la montaña. Aprendo de mi experiencia, de la experiencia y el conocimiento de otros, de la memoria histórica y la comprensión de los hechos del pasado, y así afianzo mi conocimiento y sabiduría, esa es la gran fuerza. Los Dados me dan una oportunidad de conocer y abrir mis horizontes.

Hexagrama 27: La Nutrición.

Una boca abierta. Es tan importante atender a lo que entra por la boca, como la comida y la bebida, como a lo que sale de la boca en forma de palabras. Tanto lo que entra como alimento como lo que sale al hablar ha de moderarse para que se mantenga en su justa medida gracias al silencio y la tranquilidad. La 6ª Oca Nos enseña a equilibrar nuestra comunicación y alimentarnos de forma sana.

Hexagrama 28: Lo Grande está en Exceso.

El lago sobrepasa los árboles. Es una situación difícil, que supone un sobrepeso. Es necesario actuar para encontrar una salida, pero es importante hacerlo con suavidad y no desesperarse ante la situación ni afligirse ante el sentimiento de soledad. Esto pasará y es bueno mantener la serenidad.

29: Lo Abismal.

Es el agua que cae del cielo a la tierra y fluye rellenando todos los huecos en su camino. La veracidad y la coherencia permiten fluir y superar los obstáculos, adaptándose como el agua. Se trata de hacer lo necesario y seguir avanzando sin detenerse, pero de forma fluida, como agua.

30: Lo Adherente.

Es el fuego, que no tiene forma definida. El fuego adhiere a lo que arde y así obtiene su brillo. Se trata de reconocer la dependencia de todo lo que existe, como los cuerpos celestes entre sí, sujetos a sus órbitas por la gravedad, o los átomos, enlazados por la fuerza electromagnética De esta forma todo obtiene su forma y su claridad. Reconocer esta dependencia con el planeta, con la naturaleza y sus ciclos, con otros seres humanos, esa es la clave del éxito. Así cada ser encuentra su lugar y su función en el mundo.

Hexagrama 31: El Influjo.

Sobre la montaña hay un lago, así la montaña se deja influir por la humedad del lago y gracias a su forma deja que se forme el lago. Esto es lo receptivo de la montaña. La humildad y la libertad interior nos permiten ser receptivos a las buenas influencias externas, los buenos consejos y el intercambio emocional. Es el Pozo en el Tablero de la Oca, es un lugar de encuentro donde saciar la sed y compartir.

Hexagrama 32: La Duración.

Viento y trueno van juntos. Es un movimiento que dura y se renueva en el tiempo, como la respiración, que renueva el aire en los pulmones y el oxígeno en el cuerpo. Como las estaciones, que se suceden unas a otras, las fases de la luna, los días y las noches. Al encontrar la vocación en la vida, el propio movimiento encuentra sentido y duración. Es la 7ª Oca que nos centra y conecta con lo que es importante y duradero en nuestra vida.

Hexagrama 33: La Retirada.

Se termina el verano. La montaña se queda firme en la tierra y el cielo se retira hacia lo alto. Llega el tiempo de retirarse, sin prisas, pero sin pausa, también en el aspecto emocional, es mejor retirarse para no desgastar las energías.

Hexagrama 34: El Poder de lo Grande.

Hay mucha fuerza y energía, como la del comienzo de la primavera, por eso no hay que precipitarse ni dejarse llevar por acciones impulsivas, mejor mantenerse en la acción cotidiana y ordenada.

Hexagrama 35: El Progreso.

El sol se eleva sobre la tierra. La luz emerge. Aclarar las situaciones permite avanzar.

Hexagrama 36: El Oscurecimiento de la luz.

El sol se pone y llega la noche. Protegerse para no desgastar energías. Es tiempo de reserva y descanso. Es la 9ª Oca, que nos recuerda protegernos y cuidarnos en todos los niveles.

Hexagrama 37: La Familia.

En las relaciones familiares se aprenden las relaciones sociales, esta es la clave de la educación emocional, que solo será real y sana si se sustenta sobre la verdad interior y la coherencia. Las palabras deben estar cargadas de verdad, honestidad y sentimiento, de esta forma se crean vínculos que tienen su continuidad en la sociedad.

Hexagrama 38: La Oposición.

El fuego llamea hacia arriba mientras el agua fluye hacia abajo, sus movimientos son opuestos por naturaleza. Cada uno conserva su singularidad y respeta la de los demás sin necesidad de enredarse en rencillas inútiles.

Hexagrama 39: El Impedimento.

Surgen impedimentos que se pueden superar, aunque no hay que enfrentarlos directamente, mejor retirarse para estudiar la mejor forma de superarlos, esto ayudará además a formar el carácter y madurar.

Hexagrama 40: La Liberación.

Se superan los impedimentos, aunque todavía hay asuntos por solucionar ahora se realizan con más fluidez. Se disuelven las tensiones, como cuando una lluvia libera la tensión en la atmósfera.

Hexagrama 41: La Merma.

Bajo la montaña hay un lago. Falta firmeza y estabilidad en la base, pero no hay que sentirse mal y hacer solo lo que se pueda. De esta forma se calma la inquietud, la rabia y otras emociones conflictivas que surgen cuando se produce una disminución. Es la 10ª Oca, que nos protege del dolor emocional.

Hexagrama 42: El Aumento.

Aumenta la energía, trueno y viento se estimulan entre sí. Un tiempo de aprender de los demás y animarse unos a otros. Es el Laberinto en el Tablero de la Oca, donde podemos enfrentar nuestros retos y descubrir algo valioso.

Hexagrama 43: La Resolución.

Después de evaporarse, el agua del lago vuelve a irrumpir para llenarlo otra vez en forma de lluvia. Es tiempo de compartir. Compartir las propias habilidades, los bienes, los sentimientos. No encerrarse en el egoísmo o el orgullo.

Hexagrama 44: Ir al Encuentro.

El viento se mueve bajo el cielo. Será importante reconocer los peligros de los encuentros, cuidado con dejarse engañar por la apariencia inofensiva de personas aduladoras y manipuladoras. Solo si reconocemos que no hay segundas intenciones en los encuentros podremos vivirlos con naturalidad. Ahora es momento de hablar claro sin dejarnos enredar en la murmuración o en intercambios confusos.

Hexagrama 45: La Reunión.

Las aguas se reúnen en el lago sobre la tierra. Se trata de un tiempo de unirse con grupos afines. Habrá que estar preparada para afrontar imprevistos y situaciones inesperadas que pueden darse cuando hay reuniones, como en el caso del agua en el lago, cuando se reúne demasiada puede producirse una inundación. Es la 11ª Oca, que nos enseña a cuidarnos en las relaciones con los demás.

Hexagrama 46: La Subida.

La planta crece en la tierra hacia arriba, lo que supone un esfuerzo. Es la voluntad de crecer. Actuar dará buenos resultados, como en la planta, que al empujar consigue subir y así crece sin pausa. Este es tiempo de una acción perseverante y capaz de adaptase a las situaciones sin perder de vista el objetivo.

Hexagrama 47: El Agotamiento.

El lago se queda sin agua. Mantener la serenidad y la calma.  Mejor ahorrar energías y reservarse. Mantener el diálogo interior y la libertad.

Hexagrama 48: El Pozo de Agua.

La madera desciende al interior de la tierra para obtener agua. La madera del árbol transporta la savia que lleva los nutrientes a las hojas. El pozo permanece, como la sabiduría de la experiencia, que queda en la memoria individual y colectiva y nos alimenta cuando la necesitamos.

Hexagrama 49: La Muda.

Una serpiente muda su piel. El cambio es algo natural y necesario, como las estaciones del año, cada una trae sus climas diferentes que nos invitan al cambio. Es importante reconocer las señales del cielo y organizar lo necesario.

Hexagrama 50: El Caldero.

Es signo de cultura. El Fuego arde sobre la madera. Tanto los utensilios del caldero como los ingredientes que se cocinan, el fuego y la madera, tienen la función de alimentar, así cada uno encuentra su lugar y su sentido en el proceso. Es la 12ª Oca, es la que nos recuerda cómo organizar la vida de la mejor forma posible.

Hexagrama 51: Lo Suscitativo.

Es el trueno que retumba y causa temor y temblor, pero no hay que dejarse dominar por el miedo y no abandonar la tarea que tengamos en ese momento. Es una situación que nos conmueve y puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestra vida, si estamos haciendo lo correcto y necesario o nos estamos dispersando en fantasías irreales. Es importante no dejarse dominar o impresionar por la provocación externa y seguir con nuestras actividades en paz.

Hexagrama 52:  El Aquietamiento.

Es la montaña. Es aquietarse, tranquilizarse, meditar, descansar. Esta quietud no es permanente, enseguida volverá el movimiento, por eso es bueno aprovechar este tiempo para calmar la mente y el cuerpo y no lanzar nuestros pensamientos más allá de la situación presente, de esta forma se aquieta también el corazón. Es la Cárcel en el Tablero de la Oca, que nos obliga a parar.

Hexagrama 53: La Evolución.

Es un árbol sobre una montaña. Crece despacio y se arraiga con fuerza. No precipitarse en nada, la constancia y el cultivo del carácter y de las propias habilidades serán las claves para una evolución real. Los Dados del Tablero de la Oca nos empujan a avanzar gracias a una oportunidad.

Hexagrama 54: Nace una Relación.

Es un trueno que excita las aguas del lago. Es la excitación que se siente al comenzar una relación basada en la atracción mutua. Es la dinámica de la naturaleza que estimula así a todos sus seres. Estas relaciones duran mientras dura la atracción, cuando ésta se apaga se termina la relación. Esto es algo que no hay que olvidar para no aferrarse o entrar en el caos de las dependencias emocionales. Es la 13ª Oca, la que nos enseña a disfrutar de los estímulos y recargar energía sin crearnos dependencias irreales.

Hexagrama 55: La Plenitud.

La llama del fuego crece e ilumina como el sol a mediodía. Un tiempo corto de plenitud y cultura que merece disfrutarse, porque sabemos que terminará. Esta energía puede ser útil para iluminar y aclarar situaciones pendientes.

Hexagrama 56: El Andariego.

Hay un fuego sobre la montaña, pero una vez que haya agotado su combustible desaparecerá. Es la imagen de una persona viajera, andariega, un extranjero, que necesita más precaución y reserva porque no tiene una red de relaciones estables. Como está en movimiento debe protegerse y no entrar en disputas, ser amable y relacionarse solo con personas amables y hospitalarias, y sobre todo no arrastrar pendencias en su viaje. Es importante reconocer las épocas y las situaciones pasajeras en la vida para no apegarse a ellas y arrastrar problemas.

Hexagrama 57: Lo Suave.

Lo suave es el viento, que dispersa las nubes acumuladas y deja el cielo limpio, lo que se asocia a la claridad de la mente, que se ve despejada de sus sombras, intenciones ocultas y emociones conflictivas gracias a la clara visión y el viento fresco de la consciencia. Como suave es el viento, suave es la acción que despeja nuestra visión y comprensión. Se hace lo que hay que hacer, se ordena y se despeja la situación con suavidad, sin estridencias y sin precipitarse, de esta forma esta acción será coherente y duradera.

Hexagrama 58: Lo Sereno.

Es el lago que inspira alegría y serenidad. Es amable y agradable sin ser superficial, porque se sostiene sobre la fortaleza. Es la imagen de la reunión amistosa que permite conversar e intercambiar ideas y cultura. Es la Muerte en el Tablero de la Oca, donde podemos reposar aceptando lo que se termina.

Hexagrama 59: La Disolución.

El viento descongela el agua después del invierno. Cuando se acumula mucha energía, es mejor que se disuelva con suavidad. Tampoco los bienes deben acumularse de forma egoísta, es mejor compartir de forma que se disuelva el egoísmo que nos separa. No hay que encerrarse sino participar en la vida social, de esta forma se rompe la rigidez del corazón. Así surge la cooperación y el intercambio que alimentan la vida colectiva. Como el agua al descongelarse alimenta a la tierra. Es la 14ª Oca, que nos recuerda abrir el corazón y no quedarnos atrapados en el pasado ni en las ideas rígidas o los juicios.

Hexagrama 60: La Restricción.

El lago está en un espacio limitado, si entrara más agua se desbordaría. Es importante reconocer y aceptar los límites necesarios para organizar la vida. El ahorro en la economía, en la organización y la higiene cotidiana, en las relaciones, en todos los ámbitos. Pero no hay que olvidar que las restricciones nunca deben ser excesivas porque entonces generan amargura, sufrimiento y conflictos.

Hexagrama 61: La Verdad Interior.

El viento que remueve la superficie del lago hace visible lo invisible y despierta el germen de vida que está latente en la semilla. Con la verdad interior se tiene la confianza necesaria para relacionarse en el exterior. Así podrán establecerse relaciones basadas en la comunicación y la comprensión mutua.

Hexagrama 62:  Prepondera lo Pequeño.

Es un pájaro que planea y no vuela alto, esto es bueno. Pueden hacerse cosas pequeñas, no intentar las cosas importantes ahora. Hacer lo que se pueda de la mejor forma, con sencillez, así se ahorran energías.

Hexagrama 63: Después de la Consumación.

Se alcanza el equilibrio. Es un tiempo de culminación en el que es importante mantener la prudencia.  Un caldero está sobre el fuego, el agua hierve y se cocina el alimento de la sabiduría, pero hay que cuidar que el agua no hierva demasiado y se desborde apagando el fuego, pero si el calor es muy fuerte el agua puede evaporarse, por eso es necesaria la precaución. Solo quedan algunas pequeñas cosas por hacer, y será bueno hacerlas sin excederse. Parece que todo va bien por lo que no hay que bajar la atención mientras se produce el paso a un tiempo y un ciclo nuevo. Es como el otoño, en la transición entre el verano y el invierno. Es la 15ª Oca, es la sabia, la chamana, la que nos ayuda a reconocer lo que hemos aprendido, sanado, reciclado, disfrutado y comprendido en el ciclo. Con ella late nuestra verdad y sabiduría interior.  

Hexagrama 64: Antes de la Consumación.

Un zorro cruza un río y lo hace con extrema cautela. Si cuando está a punto de llegar a la otra orilla se le moja la cola, no podrá llegar y no habrá conseguido su objetivo. Es un momento delicado en el que para alcanzar el equilibrio es necesario reconocer que solo estamos en una transición hacia el siguiente ciclo, disfrutar de la experiencia anterior y reconocer que ésta no es la definitiva, en cada ciclo se abre una nueva posibilidad. Es momento de colocar cada cosa en su lugar y reconocer lo importante, podremos así cruzar el río y llegar al tiempo nuevo. Es como la primavera, en la transición entre el invierno y el verano. Es el Jardín de Ocas, donde reunimos las experiencias del ciclo y reconocemos a quienes son importantes en ese tiempo, mientras nos preparamos para comenzar la siguiente etapa del viaje.

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