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Zodíaco

Posted on 14/04/2016 by

Es el camino que recorre el sol durante el año desde nuestra persectiva terrestre. La figura de una franja elíptica, que los antiguos dividieron en doce sectores llamados signos del Zodíaco, que servían para medir los calendarios climáticos anuales y se nombraban con la constelación que amanecía cada mes con el sol por el Este.

Así, cuando llegaba la primavera, el sol salía por el horizonte del Este paralelo a un grupo de estrellas que semejaban la figura de un carnero, que se asoció a la fuerza y la energía de la época.

Es por eso que cuando hablamos de constelaciones zodiacales, no hablamos de influencias reales de grupos de estrellas lejanas, sino de la influencia del sol sobre los climas de cada hemisferio terrestre, y de su influencia en los ciclos vitales de sus habitantes.

El patrón arquetípico que subyace en el significado de cada signo del Zodíaco es el de la expresión de la naturaleza en ese tiempo, que impregna todo lo que nace y se desarrolla en esa época.

Esa es la cualidad psicológica que más adelante asociamos a cada signo, una clave basada en correspondencias y relacionada sobre todo con una interpretación colectiva y cultural sobre el entorno y sus sucesos.

Más allá de esa tradición ancestral, no podemos atribuir a nuestro signo de nacimiento ningun destino o tendencia que invalide nuestra propia responsabilidad individual; salvo para calibrar una cualidad energética asociada a la del clima que le corresponde.

Todas las culturas desarrollaron sistemas de calendarios que indicaban las cualidades energéticas de los tiempos; desde los famosos calendarios mayas, chinos, egipcios, hasta los babilonios y griegos, que perfeccionaron el calendario zodiacal del que hablamos aquí y que es la base de la astrología occidental. Un antiguo sistema que servía para predecir las cualidades de las épocas y sus actividades, y que con el tiempo se convirtió en la primera tipología psicológica conocida.

Sólo una aproximación a la impronta energética del momento de nacer, que cada uno teje y desteje en el relativo libre albedrío de los diferentes ciclos colectivos.

Estos símbolos nacieron en el hemisferio Norte, por lo que sus símbolos están asociados a los climas de solsticios y equinoccios en esta zona del planeta. Los nacidos en el hemisferio Sur sólo tienen que dar la vuelta a la rueda. Cuando en el hemisferio Norte comienza la primavera, en el Sur comienza el otoño, lo que en el Norte se corresponde con el signo de  Aries, en el Sur es Libra. Así con cada uno de los signos y climas.

 

 

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