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MERCURIO

Posted on 07/04/2016 by

Mercurio es el planeta del sistema solar que está más cerca del Sol. Tiene un cierto paralelismo con la Luna, los dos tienen un color parecido y también son similares en su capacidad de reflejar la luz. Pero la observación de Mercurio es difícil porque nunca se aleja más de 28º del Sol. Su período sidéreo es de 87, 97 días.

En la mitología griega era Hermes, hijo de Zeus y de la ninfa Maya. Más adelante en el mundo romano, se convirtió en Mercurio, y Maya pasó a encarnar uno de los múltiples aspectos de la diosa madre, en este caso su aspecto primaveral que dio nombre al mes de mayo.

Hermes/Mercurio creció precoz en agilidad e inteligencia, astuto, inquieto y juvenil. Inventó la lira y la flauta, que luego consiguió cambiarle a Apolo por su cayado de oro. También inventó la música, el alfabeto, la astronomía, la gimnasia, los pesos y medidas, y se convirtió en el dios protector de los viajeros, los oradores y los comerciantes.  Los ladrones lo adoraban porque se asociaban sus habilidades con el engaño. Robó el carcaj de flechas de Cupido, la espada de Ares, el ceñidor de Afrodita, el Tridente de Poseidón. Apolo se enfadó mucho con él por robarle sus rebaños pero Hermes, seductor y diplomático consiguió calmarlo tocando con su lira una hermosa canción. Todo esto enfadaba mucho a Zeus, por lo que Hermes tuvo que aprender a no mentir y así perfeccionó sus artes para engatusar y guardar secretos. De esta forma consiguió la confianza de los dioses y se convirtió en su mensajero.

Participó en muchos hechos mitológicos como enviado, intermediario y colaborador de Zeus.

Como inventor y bienhechor se le atribuía la invención del fuego. Era protector de pastores y rebaños, de los cruces de caminos, en los que se colocaban sus imágenes y muchas veces mojones de piedras que ofrendaban los caminantes al pasar.

Se representa con el sombrero de viajero o el casco alado, sandalias aladas y una capa, pero su símbolo más importante es el caduceo, el cayado de oro que consiguió cambiarle a Apolo por la lira y que transformó en su vara mágica.

Según su leyenda, Hermes tropezó un día con dos serpientes que se estaban peleando, las golpeó con su bastón y se enroscaron en torno al cayado, que se convirtió así en el Caduceo. Su poder era el de “ligar” y “disolver”, transformaba en oro todo lo que tocaba y protegía de los peligros. Es el símbolo de la sabiduría de unir los opuestos internos (solares y lunares) y llevar los instintos al nivel de la conciencia y la sabiduría.

Mercurio es también el Hermes Psicopompo que acompaña a las almas de los muertos en su viaje al Tártaro. El arquetipo de Hermes/ Mercurio camina por todos los mundos, del consciente al inconsciente, como cada día nuestro cuerpo y psique entre la vigilia y el sueño. Es por eso que también es el señor de las puertas.

Representa el poder de la palabra y el de todos los lenguajes, la capacidad de traducirlos y comprenderlos. Su nombre, Hermes, significa intérprete o mediador.

El Mercurio romano estaba muy relacionado con el comercio (del latín merx: mercancía o mercare: comerciar).

A través de lo que representa Mercurio en nuestra psique asimilamos la información que nos llega del exterior. Su posición en nuestro mapa astral nos habla acerca de nuestras capacidad para comprender y traducir la información, nuestra capacidad para aprender y para comunicar e intercambiar información.

Es el lenguaje, la escritura y la lectura.

Como mensajero alado conecta consciente e inconsciente y se mueve con ligereza en ambos niveles.

Representa cómo vivimos los viajes y desplazamientos cortos. Cómo son nuestros reflejos y si tenemos agilidad física o mental.

Nos descubre la necesidad de claridad y orientación.

Hay una relación entre lo mágico y este arquetipo, al que ninguna puerta, camino o mundo le es inaccesible.

Es el Carro en el Tarot, el Mago que armoniza sus dualidades para dirigirse hacia los objetivos elegidos.

Juega con las palabras para invocar imágenes y emociones, y da a cada cosa su lugar en el mundo al nombrarla.  Es el poder del lenguaje que organiza nuestra mente y pensamientos, nuestro diálogo interior.

El Hermes mágico nos enseña el Arte Hermético, la Alquimia, que investiga el misterioso mundo de la naturaleza, del más allá y de la psique.

Mediador entre el mundo lunar y solar, aspira hacia la vertical simbolizada por su caduceo, que une el cielo y la tierra. Cuerpo, instinto, emoción, sentimiento, mente y espíritu. Y transforma su energía alcanzando la ligereza y la agilidad que abre las puertas de la intuición, el conocimiento, la comprensión y la verdad interior.

Mercurio rige en el cuerpo el sistema nervioso y cerebral, la vista, boca, lengua y sistema respiratorio como órganos para la comunicación. Las manos y los brazos, con los que acompañamos de gestos nuestras palabras, y que son herramientas de la mente que nos permiten traducir las ideas en acciones.

Mente, intelecto, forma de expresarse y comunicar, contacto con el entorno. Curiosidad, intereses intelectuales y de intercambio. El impulso a investigar y desvelar los misterios.

 

Mercurio
 

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