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GÉMINIS

Posted on 20/04/2016 by

Géminis es el último mes de la primavera. Es el niño que se abre al mundo y sus lenguajes. El nuevo ser que descubre que hay otros a su alrededor y desea comunicarse con ellos, y a la vez descubre que hay otros en su ser interno. Géminis mira dentro y fuera, y quiere conocer y comprender.

Géminis busca información aquí y allá y despierta así a los procesos del pensamiento. Es entonces cuando descubre los opuestos, la dualidad. Cuando descubre al otro y la necesidad de comunicación.

Es la dualidad esencial entre espíritu y materia, masculino y femenino, día y noche, luz y oscuridad.

Géminis nos plantea la necesidad de integrar nuestras dualidades, de llegar a un acuerdo tanto interno como externo, de potenciar el diálogo, de buscar información y ampliar nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo.

Simboliza los dos hemisferios cerebrales, lógico y racional, e intuitivo y sensible. El pensamiento lunar y solar.

Mercurio como su regente, es el arquetipo que relaciona y une los opuestos a través del intercambio y la comunicación.

Mercurio era el Psicopompo, el mediador entre el mundo de los vivos y de los muertos, y su misión era la de acompañar a las almas en su camino hacia el más allá. Es el puente entre el inconsciente y el consciente, el puente de información que nos ayuda a conocer y comprender.

Mercurio es la mente que guía o extravía. A veces astuta y embustera, puede ayudar a encontrar el camino o extraviar al peregrino. Metáfora de nuestros desvaríos mentales.

Podemos hablar de un Géminis centrado, integrado, y de un Géminis en oposición y conflicto interno. Los dos aspectos conviven en el mismo ser, que manifiesta su dualidad, su carácter cambiante. El reto de Géminis consiste en dejar de huir de sí mismo y de sus dualidades, dejar de poner fuera sus conflictos, reconocerlos y aceptarlos, y convertirse en el ser individual que dialoga consigo mismo y conoce sus matices.

Recordando a Jung:

“El hombre es la pareja de Dioscuros en la que uno es mortal e inmortal el otro; que siempre están juntos y, sin embargo, nunca pueden unificarse por entero. Los procesos de transformación van a acercarlos mutuamente, contra lo cual, empero, la conciencia siente resistencias, porque el otro aparece en principio como foráneo y siniestro, y porque no podemos acostumbrarnos al pensamiento de no ser señor único en la casa. Preferiríamos ser solamente Yo y si no nada. No obstante, estamos confrontados con el amigo y enemigo interno, y en ese caso, depende de nosotros mismos, si es amigo o enemigo.”

Géminis es un signo mutable de aire, el aire inquieto que anuncia el verano.

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