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EL CUENTO DE LA CRIADA

Posted on 01/11/2017 by

Buscamos el amor, tenemos hijos, amigas, trabajos, obligaciones, recibos, resfriados, juegos, risas. De pronto, un día todo cambia, un grupo toma el poder y cierra las fronteras. Hombres armados vestidos de negro nos capturan y nos convierten en incubadoras humanas. Vientres llenos de sangre para alimentar a los herederos de los nuevos patriarcas.

Negro para ellos y sus ejércitos, rojo para las criadas fértiles, azul o verde para las esposas. Dos que son una, como la manzana de Blancanieves, roja y envenenada para ella, verde para la madrastra. Además, un cazador que no es tan malo como podría, y fronteras donde habitan las disidentes, vestidas de prostitutas. El mundo perfecto en las fantasías de los comandantes. Para mantener el sistema, las tías, que enseñan a obedecer, y las cocineras, que cuidan y limpian el hogar. Y un poder que lo ve, lo controla y lo castiga todo menos la obediencia ciega, el control y la distancia entre los cuerpos.

El cuento de la criada no es ciencia ficción, es tan real como puede ser la vida en muchas sociedades cerradas que todavía existen. Es un aviso a caminantes, porque esas estructuras no solo están fuera, en países lejanos, también están dentro, entre nosotros. Como también habitan en el inconsciente esas sombras que alimentan monstruos, que pueden llegar a destruirnos.

Blancanieves tendrá que dejar su máscara de tonta y tomar su poder, como Defred en El cuento de la criada o la prodigiosa Once de Strangers Things.

Me han gustado mucho las dos series. El cuento de la criada en HBO y Strangers Things en Netflix.

Un respiro en medio de ese ruido de fondo en que se han convertido las cadenas de televisión con sus noticiarios repetitivos y sus programas basura.

 

Pero sobre todo me ha gustado la novela de Margaret Atwood. Llena de matices, juega con los flash-back temporales para aumentar la intensidad dramática, el contraste entre una vida normal y un mundo de pesadilla, gobernado por radicales obsesionados con el control sobre las mujeres y su capacidad reproductiva.

Una propuesta para mirar más allá y reflexionar sobre lo que se fragua en las sombras de la confusión, la dejadez o la incoherencia.

 

 

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